“Todo es salvado por el Amor”

En esta entrevista, Dora Luz comparte el camino que la llevó a convertirse en la primera integrante de la Fraternidad de San José en México. Su testimonio no solo reconstruye el origen de esta Fraternidad en el país, sino que revela, desde una experiencia profundamente personal, cómo una historia marcada por la búsqueda, el dolor y el deseo de plenitud fue transformándose hasta encontrar una forma concreta de pertenencia y de vida.

Un encuentro en medio del dolor (1993)

El origen de esta historia no se encuentra en una decisión planificada ni en una inquietud abstracta, sino en un momento de profunda crisis personal. Dora Luz recuerda que en 1993 atravesaba “un desierto oscuro y muy triste”, una etapa en la que la vida parecía haber perdido sentido y en la que, a pesar de su formación católica, no encontraba descanso interior .

Fue en ese contexto cuando, invitada por su hermana Sara Edith asistió, casi sin expectativas, a una conferencia del movimiento de Comunión y Liberación (CL). Llegó tarde, se sentó en una sala con poca luz y, sin embargo, lo que ahí ocurrió marcó un punto de quiebre. Frente a aquel hombre que hablaba —Daniele Semprini— captó algo inesperado: “el tú con minúscula que me llevó al Tú con mayúscula”.

No se trató de una comprensión intelectual inmediata, sino de una conmoción interior. Mientras lo escuchaba, surgían preguntas que revelaban una herida abierta y, al mismo tiempo, una intuición nueva: “Tenía algo que yo

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