Catolicismo y democracia es uno de esos libros que llegan justo cuando más falta hacen. Obra póstuma de un prometedor autor francés fallecido en 2010 a los 37 años, debería convertirse en una lectura indispensable tanto para los católicos que desean vivir su fe en el espacio público como para los ciudadanos que se preguntan por los fundamentos del orden liberal ante la incertidumbre de nuestras democracias. Es en todo caso un libro provocador para quienes buscan iluminar la relación entre religión y política, entre fe, verdad y libertad: quizá el desafío más profundo de nuestra convivencia social en este cambio de época.
Nuestra relación con el poder ha sido y es uno de los temas de nuestro tiempo. El nacimiento de la democracia liberal provocó violentas tensiones entre el Estado y la Iglesia. Ya Gregorio XVI y Pío IX condenaron la libertad religiosa y el liberalismo a mediados del siglo XIX. Pero ¿qué camino ha recorrido la Iglesia hasta la actualidad?, ¿qué papel estamos llamados a desempeñar hoy los creyentes en nuestras sociedades postdemocráticas?
Perreau-Saussine nos hace un recorrido de cómo, en la historia contemporánea de Francia –y por extensión en buena parte de Occidente– la relación entre catolicismo y democracia pasó desde la inicial confrontación hasta desembocar, tras un largo aprendizaje, en un destino común. La violencia anticlerical de la Revolución generó, como respuesta, un ultramontanismo rígido y un nacionalismo religioso que deformaron tanto la vida política como la eclesial. Clericales y anticlericales, intolerantes y fanáticos, lejos de neutralizarse, se reforzaban




