¿No nos sentíamos abrazados por él?

¿Qué decir? Ya ha pasado un año desde la muerte de nuestro amigo Carras. Y hoy venimos a dar gracias a Dios por su vida. No voy a hablar de la muerte, sino de la vida, del gran regalo que hemos recibido todos en la persona de Carras.
Querría resaltar tres aspectos de su vida que para mí han sido muy significativos.

Para seguir leyendo inicia sesión

El contenido completo sólo está disponible para nuestros suscriptores.

Palabras clave

Cómo citar

Comparte este artículo

Facebook
Twitter
Pinterest