Paul Scherz es profesor de Teología en la Universidad de Notre Dame de Indiana (Estados Unidos) y miembro del grupo de investigación en inteligencia artificial del Centro de Cultura Digital promovido por el Dicasterio vaticano para la Cultura y la Educación. Participó en la última edición del New York Encounter, en un encuentro titulado “La Iglesia y la IA” sobre cómo afronta la Doctrina social de la Iglesia los desafíos que plantea la inteligencia artificial. En esta entrevista, ahonda en la relación entre teología, ciencia y tecnología.
Decía usted que la IA ofrece oportunidades de evangelización, ¿qué quería decir?
Cuando digo eso me refiero a que hay mucha gente que se está empezando a hacer preguntas a propósito de la IA, cuestiones como quiénes somos, qué es lo que define al ser humano, cómo deberíamos relacionarnos con la tecnología. La Iglesia ofrece respuestas a esas preguntas. Tenemos una tradición de dos mil años de pensamiento sobre el ser humano y nuestra forma de relacionarnos con el mundo y con los demás. Por eso hay gente de la industria tecnológica que ha empezado a mirar a la Iglesia con la pregunta de cómo se debería utilizar la tecnología. Para compartir esas respuestas sobre cómo relacionarse con los demás o cuál sería el uso más adecuado, bebemos de la rica tradición de la Doctrina social de la Iglesia sobre la dignidad del trabajo y el reparto de los bienes sociales. El papa León también ha identificado esa oportunidad: compartiendo la riqueza de nuestra tradición con el mundo, mostrando lo que significa ser cristianos y cómo el cristianismo puede moldear





