DISCURSO AL CUERPO DIPLOMÁTICO
1. VIVIR EN LA CIUDAD TERRENAL
«Los cristianos que viven en la ciudad terrenal no son ajenos al mundo político y, guiados por las Escrituras, buscan aplicar la ética cristiana al gobierno civil. La Ciudad de Dios no propone un programa político. En cambio, ofrece valiosas reflexiones sobre cuestiones fundamentales relacionadas con la vida social y política, como la búsqueda de una convivencia más justa y pacífica entre los pueblos (…) Aunque el contexto en el que vivimos hoy es diferente al del siglo V, algunas similitudes siguen siendo muy relevantes. Ahora, como entonces, nos encontramos en una era de movimientos migratorios generalizados; como entonces, vivimos en una época de profundo reajuste de los equilibrios geopolíticos y los paradigmas culturales; como entonces, no estamos, en la conocida expresión del papa Francisco, en una época de cambio sino en un cambio de época».
(León XIV, 9 enero 2026)
¿Qué nos dice el Señor con hechos históricos dramáticos que nos estallan encima, como las guerras que están asolando el mundo en este momento y nos dejan aterrados y confusos? Tal vez no estemos acostumbrados a hacernos esta pregunta en serio o hasta nos da miedo formularla porque, sin darnos cuenta, también nosotros los cristianos hemos metabolizado, al menos en parte, el veto de la modernidad: “Dios, si existe, no tiene nada que ver”. Así que preferimos no pensar en ello y buscar refugio en una experiencia existencial reducida a
Para seguir leyendo inicia sesión
El contenido completo sólo está disponible para nuestros suscriptores.





