La herida fecunda

En 2023, el escritor Javier Cercas recibió una peculiar propuesta por parte del Vaticano: acompañar al papa Francisco en un viaje pastoral a Mongolia, integrándose en el séquito papal y facilitándole libre y pleno acceso a las dependencias y cargos vaticanos que precisara, con el fin de que escribiera un libro, sin condicionantes ni cortapisas, basado en su experiencia. El encargo, aparentemente, no podía ser más inaudito, tratándose el novelista español, dicho en sus propias palabras, de un público y notorio «loco sin dios», de un «ateo, anticlerical, laicista militante, racionalista contumaz, impío riguroso».
Sin embargo, si se mira en su conjunto la obra de Cercas, tal vez el encargo vaticano no fuera tan inaudito. En las novelas del escritor extremeño (de origen)–catalán (de adopción) trasluce una obsesión, guiada siempre con gran rigor y honestidad intelectual, por rescatar del olvido y asumir íntegramente la historia familiar: el extravío o el debilitamiento de la memoria debido a las rupturas de la postguerra civil, de la emigración interior y de la pérdida de la fe; todas ellas heridas abiertas de las que nace y se alimenta su vocación literaria. La escritora Clara

Para seguir leyendo inicia sesión

El contenido completo sólo está disponible para nuestros suscriptores.

Palabras clave

Cómo citar

Comparte este artículo

Facebook
Twitter
Pinterest