El vínculo de la unidad

«El ángel del Señor llevó el anuncio a María». El ángel del Señor lleva el anuncio de Cristo a nuestra vida, de otro modo no le habríamos conocido. «Nosotros, que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo…». ¿Quién es este ángel? ¿Por el anuncio de qué ángel he conocido yo la encarnación del Señor? ¿Por quién he sabido yo que Dios se ha hecho hombre? El ángel, el mensajero, el que nos trae el mensaje, es toda la tradición de la compañía cristiana que se ha coagulado y se ha hecho perceptible en la brevedad de nuestra compañía.

En Getsemaní
El misterio de nuestra compañía tiene como marco de referencia la agonía de Jesús en Getsemaní. Agonía es una palabra que indica un sufrimiento lleno de lucha. «¿Habéis salido –dice Cristo a quienes le están deteniendo– a prenderme con espadas y palos como si fuera un bandido? A diario me sentaba en el templo a enseñar y, sin embargo, no me prendisteis» (Mt 26, 55).
Entonces, ¿por qué persiguen a Cristo? Lo dice Péguy en El misterio de la caridad de Juana de Arco: Cristo había sido tolerado –incluso en aquello que no era conforme a la mentalidad común– hasta el día en que se manifestó abiertamente el fin para el que vivía, «hasta el día en que comenzó su misión». ¿Cuál era esa misión? Salvar al mundo. Salvar significa hacer digno de ser vivido.

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