Arturo (A): Cecilia, cuéntanos sobre los orígenes de la FSJ en nuestro país y del camino que te llevó a llamar a las puertas de esta Fraternidad.
Cecilia (C): Pues mira, yo recuerdo que mi interés por vivir en una compañía consagrada empezó en 1993, cuando conocí a Lorenzo Fanelli y a Daniele Semprini (y después a Fabrizio Azzaro). Yo me quedé deslumbrada de la forma en que vivían en compañía; además, la primera vez que visité a Lorenzo, me ayudó con un problema que yo tenía y, cuando iba yo atravesando la puerta de salida me dijo, “Aquí nos vemos todos los martes a las 9”. Si no me hubiera dicho eso, hubiera sido un encuentro más, pero gracias a esta indicación yo regresé cada martes. La verdad, mi vida se transformó.
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