El encuentro de la Escuela de comunidad de martes 21 de octubre, en el que leímos y comentamos la carta del Patriarca Latino de Jerusalén, Mons. Pizzaballa, escrito después del anuncio de la tregua de la guerra entre Hamas e Israel, además del manifiesto de CL sobre la paz, me recordó la famosa frase de Péguy en la que el poeta afirma que frente a los males de su tiempo, no inferiores a las tragedias actuales, Cristo no se quejó y no condenó, sino que salvó al mundo haciendo el cristianismo.
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