Para nuestra sorpresa —y gozo—, el arzobispo, Mons. Rogelio Cabrera López nos recibió con la puerta abierta. Literalmente. Cuando llegamos a su oficina, ya nos esperaba en la entrada, con una sonrisa y un “¿Qué me cuentan?”, que dio inicio a un diálogo profundamente humano, cálido y sencillo. Fuimos en representación de Oliverio González, responsable del movimiento de Comunión y Liberación en México, quien le había enviado previamente el manifiesto “Elecciones 2024: lo que más nos apremia”.
El motivo de nuestra visita fue responder al llamado del propio arzobispo, quien deseaba dialogar con nosotros a raíz de lo que leyó en el manifiesto de las elecciones. El Manifiesto de Pascua que le entregamos fue un obsequio, un signo de nuestro deseo de compartir la mirada de fe con la que procuramos vivir cada circunstancia.
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Ana Laura Oliva





