Hispanoamérica, canto de vida y esperanza de José Luis López-Linares

  1. Primero fue España la primera globalización y ahora Hispanoamérica. ¿Qué necesidad personal lo motivó a realizar este documental? ¿Qué buscaba usted? ¿Por qué escoger el arte como medio para mostrar qué es “Hispanoamérica”?

Yo creo que fue la Virgen de Guadalupe la que me hizo hacer estas películas, porque si no, no hay explicación. También parte de una insatisfacción al escuchar tonterías y mentiras acerca de la historia. Y como llevo 25 años haciendo documentales, pues hice la primera película como un documental. La segunda ya fue la consecuencia de la primera, que en España tuvo una muy buena acogida pero en América no llegó a los cines, no tuvimos una distribución. Entonces la segunda película está pensada para América. Yo considero que España no es más que un trocito de Hispanoamérica. Está más cerca de Europa, pero México está más cerca de los Estados Unidos, y esa también es nuestra perdición de alguna manera. Esta película está pensada para América, como el 90% de los que participan en la película son americanos y sólo un 10% peninsulares.

Me gusta mucho escuchar esos acentos del español, todos mezclados: de Venezuela, del Perú, de México, de Bolivia; no importa, porque nos entendemos y es una riqueza.

La belleza… yo hago las películas sin guion; cuando empiezo a rodar no sé lo que va a pasar, no sé cómo empiezan ni cómo acaban, las hago al final en el montaje. Yo no sabía lo que me iban a contestar en las entrevistas, no sabía lo que iba a ver en la selva de Bolivia o en Michoacán. Es un trabajo duro porque todo el material que ruedas, hay que ordenarlo, hay que darle forma. Eso sí, tenía dos cosas claras: la belleza, además del arte y la música. Sabía que la verdad tenía que expresarse a través de la belleza; de lo demás no tenía idea.

Estoy muy contento, creo que es mi mejor película, como te he dicho antes, la Virgen de Guadalupe me ha guiado por muchos sitios y yo he sido a veces sólo un instrumento.

La primera secuencia que rodamos fue en el monasterio de Guadalupe en Cáceres, porque me enteré por un amigo que iba a ir el arzobispo de México (Carlos Aguiar) a hacer un acto de hermanamiento entre Guadalupe de México y Guadalupe de Cáceres, y entonces fuimos a rodar. Ahí empezamos.

  1. ¿Nos podría comentar sobre el proceso creativo de “Hispanoamérica” desde que se inició en noviembre de 2022? Y, ¿qué reacciones le han parecido más interesantes entre la gente que lo ha visto?

Para el proceso creativo, ya te conté que yo trabajo sin guion porque no puedo prever lo que va a pasar. No sabía que la mariposa iba a aparecer después de rezar el Ave María. Mucha gente me pregunta si la mariposa está hecha en postproducción. Y yo digo, ¡no!, ¡jamás habría hecho algo así!, ¡va contra mis principios! Estábamos terminando el rodaje con la emoción del rostro de Jessy en la laguna, en medio de la selva de Bolivia y de repente voló la mariposa, o sea estaba esperando a que acabara de rezar para salir, así que seguimos rodando y ahí está.

Otro ejemplo es el señor que dice dos de las frases más graciosas de la película. Él estaba vendiendo unas sencillas postales de la catedral y yo me paré a comprarle unas, me puse a hablar con él y un momento le pregunté: ¿no le importaría que le grabemos? y de repente… tiene dos frases extraordinarias en la película. Eso no se podía prever.

Por eso es inútil hacer guiones. Se hace una lista de gente que nos interesa, y luego por el camino vas conociendo a otros. Hacemos una lista de lugares o de historias que queremos contar: Tata Vasco, las misiones en Alto Bolivia, en Alto Perú, cosas de esas que has leído, que has aprendido y que quieres rodar. Se genera una cantidad de material ingente. De cada entrevistado que sale en la película, tenemos grabadas una o dos horas con él y a veces sólo sale en un minuto o dos.

Esa es la forma de trabajar. Tengo un equipo con el que llevamos muchos años trabajando juntos, me siguen a donde me vaya a meter, o sea, son… extraordinarios, tengo una suerte fantástica, sin ellos no podría hacer estas películas.

Hay una chica que vino al estreno en Madrid, en una sala de 1,400 butacas donde se quedó gente fuera. Cuando acabó la película vino a verme y me dijo: “Gracias, porque ahora sé quién soy”. ¡Eso fue extraordinario! No podría haberme dicho nada mejor. Además es mexicana, yo no la conocía. Eso es lo que aprendí con la película.

Presentación de “Hispanoamérica” en CDMX. Con la participación de Jorge Sánchez de Castro, Cristina Moñivar, Lucía González Barandiarán, Ana Zabia de la Mata, Beatriz Paredes Camuñas, Angélica Montes – Cruz, Carlos Cremades, José Luis López Linares, Carmen López Portillo, Carlos Leañez Aristimuño, Guadalupe Jiménez Codinach, Antonio Cordero, Elisa Queijeiro

La película es una invitación a que nos reconozcamos entre nosotros, entre los hispanos, entre la hispanidad. Porque yo creo que, como dice Antonio Cordero, otro mexicano en la película, “somos la mejor civilización del mundo”. Tenemos que estar orgullosos y contentos. Yo doy gracias todas las mañanas por ser español. Eso es algo extraordinario y no tenemos que buscar lo que nos separa, hurgando malamente en lo que nos puede distanciar, olvidando la historia y el presente fabuloso que tenemos en común.

Uno no puede avanzar en el presente ni mucho menos en el futuro si no conoce su historia. Y nosotros no conocemos la historia. Nos la han contado mal y nos la hemos creído, como dice otra mexicana en la película.

¿Qué ha cambiado en usted la película?

No lo había pensado. Pero sí ha cambiado mucho. Por ejemplo, yo aprendo con las películas. Nunca he hecho una película que no me interese. Antes hacía películas de ficción como director de fotografía y dejé de hacerlas porque me gustaba el trabajo pero no el resultado. Entonces decidí que tenía que hacer cosas que yo creía que estaban bien. Todo lo que he hecho me gusta, me interesa, llevo 25 años haciendo películas y he aprendido haciéndolas.

Estas dos películas han significado un cambio importante, ha sido otra cosa, ha sido plantear unas ideas más concretas. Yo con las películas no pretendo provocar a nadie, solo invitar a que nos conozcamos, a que conozcamos nuestra historia.

Y ¿qué me ha cambiado?… pues es que no lo sé, habría que preguntárselo a alguien que me conozca, pero sí, ha cambiado mi forma de ver, de entender la hispanidad. Claro que he tenido la oportunidad de viajar, había ido a ciudad de México o al Festival de cine de Guadalajara, o al Perú, pero ahora he podido viajar por el interior, a los pueblos, y eso sí es otro mundo. He descubierto cosas. Mi visión, mi idea de la hispanidad se ha ido formando con las películas. Yo no soy historiador, lo que traslado de mi película, es algo que he aprendido casi a la vez que la he estado haciendo, no es algo que yo supiera, sino que a partir de lo que más me interesa o me llama la atención o me sorprende o creo que es bueno, es lo que cuento en la película, esa es la selección de la película.

Llevo un mes fuera de casa. Hemos estado en Miami, luego en Ciudad de México y ahora en Perú. En México la acogida fue extraordinaria (bueno, en todas partes fue extraordinaria). En México he hecho seis entrevistas en televisión, en España ninguna, así que digamos que la acogida ha sido increíble; además, llegué en el momento que había dicho el expresidente o la presidenta eso de pedir perdón (España a México). Pero realmente la película está por encima de eso, y en muchas entrevistas ni siquiera me lo han preguntado. Estamos en otro nivel, por encima de estas cosas cortoplacistas, de las políticas baratas, de enfrentamiento, que no van a ningún lado, sólo a entorpecernos, a evitar que seamos lo que podemos ser, lo que merecemos ser.

Y todas esas ideas las he ido aprendiendo. Quizás primero he hecho la película y luego he tenido que pensar por qué la había hecho. Cuando hice la primera película no pensaba hacer la segunda. La repercusión, lo que tú quieras, el agradecimiento que he sentido en los espectadores (que ha sido extraordinario), los nuevos amigos que he hecho, eso también me ha cambiado. Mi sentido, mi fe también se ha fortalecido. Es todo un proceso y estamos en él, no ha acabado.

  1. Para el mexicano promedio, escuchar la palabra “Hispanoamérica” suena algo lejano. Geográficamente somos Norteamérica y culturalmente pertenecemos a Latinoamérica. Entonces, ¿por qué decir Hispanoamérica y no Latinoamérica?, ¿qué es Hispanoamérica?, ¿qué le aporta “Hispanoamérica” a la identidad mexicana?

La película no se llama “Latinoamérica” porque justo esa palabra es la que nos roba la identidad. Las palabras son importantes, Latinoamérica es un invento francés, cuando el emperador Maximiliano y los franceses quisieron hacerse de un trozo de aquello que había sido el Imperio Español y los Virreinatos de la Nueva España.

Los franceses intentan expulsar el nombre de la hispanidad; por ello hablan de “Latinoamérica”. Si fueran coherentes, Canadá sería también Latinoamérica. Según la idea detrás del nombre, tendríamos que llamar “Latinoamérica” también a Canadá, a Quebec, a Montreal porque hablan una lengua latina. Lo de “Latinoamérica” es una treta para que no sepamos quiénes somos.

Otra cosa que tendríamos que hacer es no decir “americanos”, porque como dicen Los Tigres del Norte: “somos más americanos que el pinche anglosajón”. Parece que los americanos nos han robado la palabra. Somos Make America great again. Somos americanos, pero hablamos de los “americanos” que en realidad son “estadounidenses”. Nosotros somos americanos desde mucho antes, entonces, ¿por qué ellos son los americanos? Tienen un nombre feo, “estadounidenses”, pero es el que se han puesto, no tienen por qué apropiarse de “americano”. Coloquialmente, preguntas a alguien por la calle en Estados Unidos o Canadá y piensan que México es un país de Sudamérica, no Norteamérica, Norteamérica son ellos. North America, we are North America.

“Hispanoamérica” es el sello fundamental de la hispanidad, es lo que nos une, es el nombre de familia desde la reina Isabel. Quitarnos el nombre es el primer paso para que no sepamos quiénes somos, el nombre es un componente de identidad.

La siguiente película que estoy rodando se llama We, the Hispanos, que es la raíz hispana de los Estados Unidos. En el año 2026 es el 250 aniversario de la independencia de las trece colonias. Casi todo el territorio que ahora es Estados Unidos era el virreinato de la Nueva España. Lo que se independiza de los ingleses es un choricito de la costa atlántica, de los Apalaches. Es decir, una parte pequeñísima del inmenso territorio estadounidense, lo demás era hispano antes. Cuando los estadounidenses se independizaron, ya había una extraordinaria presencia hispana, que era no sólo de españoles, sino también de colonos tlaxcaltecas y totonacas que estaban asentándose en ese territorio. Por ejemplo, Oñate había nacido en el Virreinato de la Nueva España, no venía de la Península. Por cierto, Estados Unidos es el segundo país hispano después de México, en número de habitantes.

  1. La denominada “leyenda negra”, valoriza lo prehispánico como lo más alto hasta la llegada de los “malvados” españoles. A su vez existe la “leyenda rosa” que trata de exaltar lo hispano como salvadores de los indígenas de sus “malvados” opresores aztecas y de los sacrificios humanos. ¿Qué novedad aporta “Hispanoamérica” en la búsqueda de la verdad?

Es un cambio fundamental: lo que portaba España era algo que no era suyo, la fe, la fe católica, eso es lo que cambia todo. Los aztecas se comían a los tlaxcaltecas, se puede discutir o no si era un tema ritual, pero da igual, ni siquiera importa, no es lo fundamental. Simplemente, mira los dioses mexicas y mayas, es gente enfadada, tienen mala cara, están hechos para dar miedo; al compararlos con una Virgen con el niño, es un cambio absolutamente radical, ontológico, es fundamental. Es el Dios el que se sacrifica por ti, ya no te van a sacrificar; es tu Dios, el nuevo Dios el que se ha sacrificado por ti. El cambio es brutal. ¿Ya qué vas a decir? Si está todo dicho…

¿Estamos muy preocupados por la leyenda rosa? ¿Has visto algún inglés que esté preocupado por la leyenda rosa? ¿Algún francés que se haya preocupado de que la leyenda rosa haya adornado la Revolución Francesa? ¿O los belgas? ¿O los holandeses? ¿Están preocupados algunos por la leyenda rosa? ¿Por qué tenemos que estar preocupados nosotros por la leyenda rosa y ellos no?

Desfile de la Hispanidad en Madrid, España.

Tal vez porque nos interesa más la verdad…

Lo malo está más que contado, vamos a avanzar.

¿A qué se refiere al decir “vamos a avanzar”?

Que para avanzar no podemos estar peleándonos con la leyenda negra. No podemos seguir discutiendo sobre la leyenda. Yo considero que con la primera película hemos cerrado el tema de la leyenda negra, ahora vamos a otra cosa. Vamos a ver lo que tenemos en común, lo grande, la belleza que tenemos, lo importante que es la música para todos. Ver esa forma de estar en el mundo distinta, que es la de los hispanos. Entonces ¿para qué vamos a estar peleando por leyendas negras o rosas?

Vamos a ir para adelante, vamos a crear una identidad positiva y admirar las cosas increíbles. Mira, del río Bravo para abajo hay 25 ciudades patrimonio de la humanidad, ¿sabes cuántas hay del río Bravo para arriba? Una: Quebec. Tenemos un patrimonio increíble. Tenemos la suerte de ser 550 o 600 millones de personas en el mundo, somos capaces de entendernos no sólo por la lengua sino por todo lo demás instantáneamente. Es decir, yo puedo ir a un pueblecito de la selva boliviana y ponerme a hablar con un señor que está ahí paseando y entenderle perfectamente y hacer chistes, reírnos y comprender todo lo que le decimos. Eso en el mundo, no le pasa a casi nadie. A un francés no le pasa.

  1. En varias ciudades cosmopolitas, por ejemplo Nueva York, conviven muchas nacionalidades pero no se mezclan. En cambio, en Latinoamérica somos una mezcla genética y cultural. ¿Cuál era la visión española que permitió dicha mezcla y no sólo “tolerancia” entre diferentes razas y culturas? ¿Cómo es posible que España haya generado en Hispanoamérica una unidad que no tenía en su propio país?

España había llevado ocho siglos de resistencia contra el Islam y eso fue un aprendizaje. Los territorios que se conquistaban había que poblarlos y gestionarlos. También había sido una sucesión de reinos que luchaban entre sí, pero se tenían que unir contra el invasor musulmán, unidos por la fe católica. España sí tenía un aprendizaje en su historia para lo que hizo en América.

Por ejemplo la arquitectura, el plan de las ciudades americanas que se trazan con esa cuadrícula, con la plaza mayor, con la iglesia en el centro, el cabildo. Eso viene de la repoblación de los territorios que se van incorporando a la Corona de Castilla. Hay un aprendizaje que cuando llegan a América los españoles saben qué hacer para poblar, para organizar, para administrar un territorio recién reconquistado. En ese conocimiento sí está la base.

Esto sí puede ser propio de España: las universidades, los hospitales. Nadie hace hospitales y universidades si lo que quiere es arrasar el territorio y llevarse el oro. ¿Para qué va a hacer un hospital? Pues cuanto antes se mueran, mejor. Lo que dice Adelaida en la película es algo muy interesante y es que España llevó algo que no era suyo, y lo que no era suyo era la fe, era el cristianismo. España (entonces Castilla, Aragón y Navarra) eran católicos, eran cristianos, pero la fe era algo que no era suyo, era algo que estaba por encima de los reinos de Castilla. Lo que aporta a América sin ser suyo, es el cristianismo. Ahí es donde se fragua todo.

Iglesia de la Compañía de Jesús de Quito, Ecuador.

Con respecto al separatismo en España, el siglo XIX es un siglo terrible. En los virreinatos han tenido 300 años de paz; mientras que en Europa han sido de guerras sangrientas. En la América española no hubo guerras. Tal vez algunas revoluciones, las revueltas de Túpac Amaru en el Perú cuando ya era la época de los Borbones, pero ni siquiera es una guerra.

Europa en sus 300 años está llena de guerras constantemente, que desangran. Además, no había ejército en América. Había una cierta milicia en las costas para defenderse de los piratas ingleses y holandeses, pero en el interior no había ejército. No hubo ejército español en América. En realidad no había ejército hasta finales del XVIII y en el XIX cuando se crean las naciones y entonces empiezan a hacerse la guerra. Lo primero que hacen las naciones hispanoamericanas cuando se rompen los Virreinatos es empezar a hacerse la guerra entre ellas. Precisamente para afirmar sus identidades, que son artificiales, hay que reafirmarlas de la forma más violenta y eficaz, que es la guerra contra el vecino. Entonces empiezan las guerras de Chile con Perú. En México, por supuesto, las tremendas revoluciones. Pero ese territorio había vivido en paz durante 300 años. En el XVIII, México era la ciudad más rica del mundo. París y Londres no eran nada al lado de la ciudad de México. Es algo que tenemos que saber. Lima era la segunda ciudad más rica del mundo. Fueron riquísimas, es algo de lo que tenemos que ser conscientes. Por supuesto, México era mucho más rico que Madrid. Madrid, al lado de la Ciudad de México, pues no tienes más que darte la vuelta. Lo que hay, lo que ha sido, no tiene nada que ver.

Por eso el concepto de “colonia” está mal planteado. Es el concepto que nos ha impuesto la historiografía inglesa y francesa, que son los que han contado nuestra historia. Hablan de colonias cuando en España no hubo colonias, hubo virreinatos, reinos y luego al final provincias. Pero nunca hubo colonias. Si tú haces una colonia, no haces una ciudad en Quito. Quito está en lo alto de los Andes, es un sitio del que es imposible salir corriendo. Si te quieres llevar algo de Ecuador, no haces una ciudad en Quito, porque ¿cómo vas a salir de ahí? Todas las ciudades que construyen los imperios europeos del XIX están en la costa. Los ingleses no hacen una ciudad en la India, ni en Estados Unidos, sino en la costa. Eran puertos para llevarse lo que iban arrasando. El único imperio que construye en el interior es España, porque van a quedarse, a integrarse.

¿Y por qué el mestizaje? En realidad, la América Hispana es el único continente mestizo. Ni en África hay mestizaje, ni en Asia. Los chinos no se juntan con los de al lado, ni con los indios; al revés. El único continente realmente mestizo es Hispanoamérica. ¿Y por qué es eso? Pues yo creo que Isabel I de Castilla, cuando dice en su testamento que se casen los españoles con las indias y los indios con las españolas, lo deja puesto y esa es la raíz del mestizaje, porque considera que cristianamente todos somos lo mismo. Ahí está el duque de Moctezuma en Madrid. Eso ya es algo extraordinario, existe un mestizaje no sólo genético, sino cultural, como el barroco que es tan fundamental en nuestra historia.

Rodando la próxima película en Miami, entrevisté al padre Meléndez en el centro de Miami. Es un cubano que llegó a Miami con 15 años. Yo le dije, padre, pero ¿por qué hacer una iglesia barroca en el centro de Miami? Y dice “porque quiero que todos mis feligreses se sientan en casa”. Tiene parroquianos mexicanos, cubanos, ecuatorianos, etc. ¿Qué es lo que los hace sentir en casa?, la iglesia barroca. Porque es a donde están acostumbrados a ir. En cualquier pueblecito de toda Hispanoamérica hay una iglesia barroca.

  1. Al igual que desaparecieron las instituciones educativas dirigidas por los jesuitas, dos siglos antes desaparecieron las instituciones educativas nahuas. En la actualidad, parte de la población manifiesta una homologación en su forma de pensar, ¿considera que las crisis educativas han contribuido a este fenómeno? ¿En qué medida cree que su película puede contribuir al ejercicio de un pensamiento crítico y reflexivo?

Evidentemente la educación es terrorífica en nuestros países. En España se ha dejado de estudiar historia en el bachillerato. En los últimos planes, la historia empieza en 1812, justo el peor año de la historia de España. Entonces todo lo demás ya no se estudia en los colegios, del currículum oficial ya se ha quitado.

La gramática del náhuatl es anterior a las gramáticas inglesa, alemana y francesa. La gramática del náhuatl es la segunda después de la gramática española de Nebrija. Después viene la gramática en quechua, en guaraní, entonces esas lenguas que no tenían cómo escribirse, ahora se escriben con el alfabeto castellano, el alfabeto latino y se salvan, porque antes no había forma de transmitirlas por escrito porque eran lenguas orales. Que la gramática náhuatl sea anterior a la gramática inglesa creo que tiene un cierto valor.

La película la hago para nuestros hijos, para mis hijos, para que sepan, porque cuando les contaba la historia no me hacían caso. Por lo menos si lo ven en una película, pueden empezar a reaccionar. De hecho, tenemos una preocupación especial en llevar la película a los colegios. Estamos trabajando también en México, en el Perú. La peli se ha estrenado esta semana en 12 países de Hispanoamérica. En México sigue en los cines, lleva dos semanas. Es muy difícil que el documental se mantenga en los cines, requiere un trabajo intenso por parte de la distribuidora, de perseguir a los cines.

José Luis López-Linares. Cineasta de “Hispanoamérica, canto de vida y esperanza”.

Empezaremos ahora la campaña en colegios. Hay muchos colegios que han ido al cine, ya han llevado a los niños al cine y otros que la proyectaron en el colegio. La película no ha salido todavía en ninguna plataforma ni en DVD porque estamos esperando que tenga su vida en los cines, si sale ahora en plataformas, se piratea; yo creo que es una película que merece la pena verla en el cine.

Si hago estas películas es porque creo que pueden servir para algo, pueden ayudar, lo hago con esperanza; porque si no hay esperanza, es imposible actuar.

  1. En la película mencionan tres mujeres en la hispanidad: Isabel I de Castilla que reconoce la verdad ontológica del otro como igual, la Malinche que es el puente entre los dos mundos y la Virgen de Guadalupe que porta el abrazo amoroso de esta unión. Sin embargo, la única que prevalece hasta hoy es la Virgen de Guadalupe. ¿A su juicio qué papel considera que juega esta figura femenina en la actualidad de Hispanoamérica?

Isabel de Castilla prevalece porque el mestizaje es un hecho. Ella es la primera que prevalece totalmente, otra cosa es que no se le reconozca, eso es distinto. Que esté olvidada es una cosa, pero prevalece desde el inicio tanto como las demás. Malintzin prevalece porque es la que lleva a cabo el mestizaje. México es el resultado de esto. ¡No pueden prevalecer más! Otra cosa es que no se quiera saber, pero ellas son las constructoras de la Hispanidad, y de México por supuesto.

La Virgen de Guadalupe está en todos los países de Hispanoamérica. La encuentras en cualquier iglesia de la Patagonia, en las selvas de Ecuador, en la caja de un limpiabotas en la sierra peruana. Hoy he estado en la procesión del Señor de los Milagros en Lima. En todos los que venden las imágenes del Señor, los pines y las estampas, ahí también está Guadalupe a lado de las imágenes del Señor de los Milagros.

Guadalupe es la gran artífice de la evangelización de América y es la gran Madre americana que consuela. Que no se les reconozca y no se hable ellas (Isabel de Castilla, Malintzin, la Virgen de Guadalupe); incluso se las insulte, como a Malintzin como “la traidora”; ¿traidora de quién? Pero de que han prevalecido, han prevalecido porque la realidad ahí está. Son las tres grandes mujeres que hicieron posible la Hispanidad.

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