Arte y Santidad 

Se pueden hacer innumerables reflexiones sobre este tema. Me limitaré a comentar una frase del pintor estadounidense William Congdon, a quien tuve la suerte de conocer personalmente y compartir con él un tramo de su camino cristiano.

Nacido el 15 de abril de 1912 (¡la noche del hundimiento del Titanic!), Murió cerca de Milán en 1998. Considerado uno de los mayores representantes del expresionismo abstracto (o action painting) junto con J. Pollok, después de una larga etapa de su vida caracterizada por una búsqueda espasmódica de un “centro vital”, búsqueda que lo empujó a viajar por todo el mundo (posibilidad que tenía, siendo hijo de multimillonarios estadounidenses de Providence, Rhode Island) se convirtió a la fe católica en 1959 en Asís y,  más tarde, se unió a la asociación laica Memores Domini en 1979. Murió en el monasterio de Cascinazza, en la zona baja de Milán, donde pasó los últimos años de su vida. Su producción artística es riquísima y está llena de obras extraordinarias.

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