Hace unos días, el movimiento publicó un manifiesto sobre la paz y retomó una pregunta del Papa León XIV que me gustaría abrir con ustedes. Él dice: “Nosotros, como cristianos, además de indignarnos y alzar la voz, e intentar arremangarnos para ser constructores de paz y favorecer el diálogo, ¿qué podemos hacer? ¿Cuál es nuestra tarea como cristianos?”
Genner: Encuentro en esta pregunta una resonancia con lo que el papa Francisco ha iniciado, y que ahora continúa en los diálogos sinodales. Tuve la oportunidad de participar en un diálogo con obispos y laicos aquí en México, y también de escuchar la experiencia de otros países. En todos se repite algo: la necesidad de una pastoral que acompañe el dolor, una pastoral de la consolación.
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