La relación entre la cruz y la espada es central para entender la historia de la Hispanidad, es un binomio simbólico impregnado en el origen mismo de nuestra identidad católica hispanoamericana como lo afirma acertadamente Pablo Antonio Cuadra:
Espada no significa guerra.
Espada no es militarismo.
Es heroicidad.
Sentido heroico de la vida y de la historia. Y este sentido solo lo da la fe.
Y la cruz es un estado teológico. No teocrático.
Para seguir leyendo inicia sesión
El contenido completo sólo está disponible para nuestros suscriptores.
Este binomio, refleja un proceso histórico que no puede ser reducido solamente (como suele suceder) a un proyecto de conquista territorial y religiosa, sino que debe entenderse como un fenómeno transformador que ha definido los cimientos identitarios de la cristiandad.
En la Edad Media, se consolidó una mentalidad que unía el poder militar y religioso bajo la idea de una lucha santa y una misión divina. La Iglesia, las órdenes militares religiosas y los monarcas cristianos jugaron un papel clave en esta unión que influyó en la política, la guerra y la sociedad. Tras la caída de Roma en 476 d.C., los





