| Piedra de Sol [Fragmento] amar es combatir, si dos se besan el mundo cambia, encarnan los deseos, el pensamiento encarna, brotan alas en las espaldas del esclavo, el mundo es real y tangible, el vino es vino, el pan vuelve a saber, el agua es agua, amar es combatir, es abrir puertas, dejar de ser fantasma con un número a perpetua cadena condenado por un amo sin rostro; el mundo cambia si dos se miran y se reconocen Octavio Paz |
Desde que hace muchos años leí El rostro del hombre. Las dimensiones reales de nuestro yo, de don Luigi Giussani, me sacudió su definición de cultura: “Cultura es la conciencia crítica y sistemática de la realidad para que esta pueda ser manejada y, por tanto, usada de la manera más perfecta, más intensa, más adecuada al hombre”. Esta definición la he pensado, la he compartido, la he usado en reuniones de trabajo, porque hasta ahora es la única que me parece que contiene el significado y peso de la palabra. Sin embargo, aunque la conocí en un libro de don Gius, había dejado aislada esta definición, como si esta conciencia crítica y sistemática fuera solo el resultado azaroso, fortuito de la gran suerte de haber estado en el momento y el lugar indicado para tener esta capacidad.
Al leer el texto “Cultura. Ser para Cristo”, descubro que no solamente no niega la frase, sino que desarrolla un recorrido para entenderla, aun sin mencionarla.
Nuestra cultura [es decir, la conciencia crítica y sistemática de la realidad] nace de la fe, de una fe madura, de la




