Querido lector, esta vez toca hablar un poco de nosotros. Ya habrás notado que nuestra revista cambia a partir de este número tanto su estructura como su diseño. Aunque hay algo que no cambia, de hecho la idea es que resulte cada vez más patente, y es su finalidad educativa y misionera, su razón de ser desde 1974: narrar la vida que nace del movimiento de Comunión y Liberación y proponer un juicio sobre la realidad que nace de la fe, iluminada por el carisma de Luigi Giussani, y del deseo de no dejar nada fuera y de entrar en diálogo con cualquiera que pueda ayudarnos a arrojar algo de luz a lo que sucede a nuestro alrededor.
Este camino no parte de cero. Durante la última década, desde la primera reforma de la página web clonline.org, se ha intentado hacer un camino común desde todos nuestros instrumentos comunicativos para que el inmenso torrente de vida del que somos testigos llegue a todos de la manera más eficaz posible. En México tenemos la edición digital para los suscriptores, donde se encuentra la totalidad de los artículos de la revista impresa más algunos otros; con esta nueva edición está llamada también a tomar algunos cambios. Seguiremos dando pasos en cada uno de nuestros “medios” para que confluyan en un camino común que no deje de enriquecerse.
A nivel gráfico, el cambio más evidente es que Litterae recupera ciertos códigos más propios de una revista de información. Pero siempre con el deseo de profundizar en los temas. Eso significa que el tema de La Portada no será tan monográfico, aunque seguirá marcando el tono. Otras tres nuevas secciones –En Primera Persona, Actualidad y Cultura– abrirán el abanico de cuestiones a tratar, y permanecen las Cartas, uno de los clásicos a lo largo de toda nuestra historia, que ahora irán acompañadas de una Rúbrica con reflexiones y juicios que irán variando en cada número. Más historias, más mundo, más ideas para profundizar y juzgar la actualidad.
El nuevo diseño entra en diálogo con el reciente cambio de identidad visual de CL tanto en la tipografía como en los colores, buscando un lenguaje actual que en realidad tampoco cambia demasiado. Nada de nuestro medio siglo de historia se pierde.
Nuestras ediciones en papel y digital no compiten, sino que se complementan mutuamente. Tenemos la revista impresa como un instrumento misionero continuo –para compartir con amigos, vecinos, parroquianos, compañeros–, al alcance de nuestros lectores más fieles, apasionados por una lectura meditada en papel; pero hay muchos más juicios, artículos, reseñas y testimonios que no caben allí, por eso invitamos continuamente a ir a la web, donde se encuentra todo lo de la impresa y mucho más (en la web está también nuestro podcast Camino al Destino, videos de La Mirada, Litteritas, las invitaciones al Círculo de Lectores…).
Para la tradicional sección de “En nuestra tierra”, consagramos la mayor parte a un acontecimiento capital para la vida del movimiento: las vacaciones nacionales. A don Giuss le interesaba mucho la educación en el tiempo libre, pues es el tiempo en que, fuera de las obligaciones, uno elige lo que considera más importante. Dejamos en una serie de artículos algo de la fecundidad que han significado esos días para todos aquellos que pudieron vivirlos.
¡Atención a la última página! En Continúa leyendo puedes ver una lista de muchos artículos que te invitamos a leer directamente online. ¡No te los pierdas!
¡Buena lectura!





